Era necesario que Miriam volviera a tener lo merecido

9:53Lucía Gómez

MÁXIMO JIMÉNEZ


Los que conocen la historia de la canción “Cosas de él”, el éxito que le ha devuelto a Miriam Cruz la pegada que buscaba, miran atrás y no pueden creer lo sucedido.Para contextualizar lo que ha estado ocurriendo con la carismática merenguera, cuentan que todo empezó hace casi cuatro años, cuando grabó la canción “Cosas de él”, con arreglos de Henry Jiménez. El tema quedó engabetado y tiempo después salió de estreno y el resto es historia (patria) musical.


Miriam entendió que este resurgir de su carrera, luego de un letargo insospechado, tenía que compensar a su público, con un espectáculo que se hizo necesario, y ésta última palabra dio título a la propuesta producida por René Brea. El show se presentó en el teatro La Fiesta del Hotel Jaragua, la noche del pasado jueves y lo que Brea preparó para la artista superó las expectativas no sólo para ella, sino también para cualquier otra orquesta de merengue. 



Una producción versátil
Quienes asistieron al espectáculo salieron más que conformes con la entrega de esta versátil intérprete que conserva una voz envidiable. René Brea hizo lo suyo, puso los elementos donde tenían que estar, armó un repertorio ágil, con unos diseños de iluminación inusuales para nuestros comberos y un guión dinámico, enriquecido y muy bien desarrollado.

Con “Ta’ pilla’o” Miriam salió al escenario, dispuesta a entregar sus mejores canciones. Unas iban de su época con Las Chicas del Can, como “Besos callejeros”, “Fuego” y “Juana la cubana”. Era cuando muchos esperábamos la entrada de una Belkis Concepción que hubiese caído como anillo al dedo, más cuando se recurrió a Teresa Domínguez y a Eunice Betances, integrantes de la alineación original de la referida agrupación.



Mucho más que merengue
Después de un opening redondo, Miriam recibió a sus primeros invitados, el cuarteto vocal Test-A-T, logrando una impredecible interpretación de “Te propongo”, a punto de versos a capella que tronaron en el auditorio. Luego hizo “Creo en ti”, una canción cristiana que le permitió al cuarteto salir por la puerta grande. 



El espectáculo fue tomando forma. Miriam Cruz fue calentando y sus bailes eran cada vez más enérgicos y su voz subía como en sus años de oro. Ahí fue cuando salió a la escena, vestido con un traje blanco, El Mayimbe Fernando Villalona, marcando las notas de su éxito “Sólo tú” y posteriormente, la merenguera marcó el bolero “Háblame mi vida” que provocó ovaciones incesantes. 



Y la de El Mayimbe fue una salida oportuna. El apoyo que cualquier otro artista de su género quisiera esperar en una noche tan especial como lo fue la del jueves para Miriam Cruz. Justo a la mitad del show, con los bailarines vestidos a la moda de la fiebre de los sábados por la noche, dígase el estilo disco, la artista interpretó un medley de canciones en inglés que matizaron su versatilidad.



En segmentos como estos, las luces, escenografía y con la participación efectiva de los bailarines, la actuación de Miriam cobraba grandeza. Como sucedió con “Recuerdos”, colocando a la artista en el punto más alto de sus posibilidades interpretativas. Con una orquesta liderada por el veterano pianista y arreglista Henry Jiménez, una producción sin desperdicios de René Brea, Miriam Cruz escribió con letra dorada este capítulo correspondiente a la celebración de sus 25 años en la música. Era necesario que volviera a tener éxito.



Una época legendaria,  un show inolvidable
Miriam Cruz, con un catálogo de éxitos que favorece su carrera, logró el hit que requiere un artista de su nivel. Por ello, convocó para la noche del jueves a compañeras de grandes batallas, en el caso de Eunice Betances y Teresa Domínguez. Nostálgico fue el momento cuando la banda empezó a tocar “Juana la cubana”, un merengue sabroso con el cual la güirera Teresa monta un show digno de una mujer con sangre para sacarle el sudor a cualquier buen bailador. Entusiasmo y energía no le faltaron a esta talentosa ejecutante.



Johnny es un caballo de carreras largas
Inmediatamente salió al proscenio, el legendario Johnny Ventura motivó aplausos intensos. Es una imagen que goza de una gran admiración, como la que le profesó la propia Miriam Cruz, que manifestó su satisfacción porque el merenguero accediera a estar entre los invitados de su espectáculo. Juntos interpretaron “Cuando tú estás cerca de mí” y “Este disco se rayó”. Dos merengues de ayer, que conservan el mismo sabor de siempre.



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